DURACIÓN: 28 min.
Es un sargento commpletamente excitado por la hermosura de su nuevo recluto, tan guapo como dócil. Siendo siempre listo para arrodillarse delante de la polla de su superior, recta como un fusil de asalto, para tragarla vorazmente y con energía. Rápidamente, el sargento se encarga de lubricarle el cañón, para evitar de este modo la calentación después de las descargas succesivas, y es una cosa bien hecha a lengüetazos de rodaja. Cuando el sitio haya sido bien lubricado, el sargento le forra su cañon de 20 cm en el culo sacudiéndolo como debe ser. Nuestro joven soldado, contento al ser tan bien visto (y follado) por su sargento, grita de placer, con la culata muy dilatada.